Accidentes inútiles

Sobre las cinco de una tarde otoñal, un operario sufrió un accidente en una máquina del taller de carpintería de aluminio donde trabajaba, que “arrastró su mano derecha y la atrapó con una cuchilla”.

consecuencias-de-un-accidenteEl chico sufrió una amputación del quinto dedo desde la segunda falange y amputación parcial del tercer dedo de la mano derecha .

El ministerio fiscal sostuvo que la máquina presentaba una protección insuficiente porque no impedía el acceso mediante un bloqueo hasta que estuviera totalmente parada.

Para la Fiscalía los hechos son constitutivos de un delito contra la vida y la salud de los trabajadores, en concurso ideal con un delito de lesiones por imprudencia grave, por lo que solicita al juez que se condene al director y propietario de la empresa a 2 años de prisión, inhabilitación para el ejercicio de la profesión de administrador de empresas durante el tiempo de la condena y multa de 12 meses, con una cuota diaria de 15 euros, así como al pago de las costas procesales. Además, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado indemnice a la víctima de las lesiones con unos 15 000 euros.

Si un accidente puede llegar a causar tanto daño (pérdida irreparable al trabajador, deterioro profesional al director y un descalabro a la Empresa que quizás tenga que cerrar), cobra importancia la idea de que pueda servir para algo, que se pueda sacar alguna lección del suceso, que pueda contribuir en alguna medida a progresar en el mundo de la seguridad laboral.

Siempre he pensado que los accidentes nos enseñan, como experiencia para mejorar  y que la justicia puede contribuir a ello.

Veía la utilidad del accidente en su fuerza de evocar el daño posible convertido en certeza. El accidente como suceso que despierta la consciencia del riesgo en los compañeros, al golpear la fragilidad del accidentado: Tras un accidente todos estamos más dolidos… y más despiertos y conscientes.

Sin despreciar este factor de despertador de consciencias, con los años lo que veo más claro es que el daño producido por un accidente es totalmente inútil y debe ser evitado, y puede ser evitado con el comportamiento deseable.tras-el-accidente

Ya nos lo decían nuestros padres: esto corta, aquello te quema,… (y lo advertimos a nuestros hijos): lo transmitimos integrado en nuestra cultura, una cultura con instrucciones claras de cómo vivir bien por mucho tiempo: sanos… y seguros.

El comportamiento seguro puede educarse y se educa envuelto en una comunicación adecuada, y se convierte en un hábito: así se construye una cultura de seguridad excelente.

Para leer más sobre el tema: http://safework.es/blog/hacia-la-excelencia-en-seguridad-el-comportamiento-seguro/