La alegría de dar

Vicens es un chico tenaz. Lo conocí por trabajo en los años 90 emprendiendo una empresa de fabricación de limpiadores de ozono que ayudé a certificar.

Lo perdí de vista hasta hace bien poco, cuando me llamó. Nos pusimos al día rápidamente: Una enfermedad hasta entonces desconocida para mí lo había alcanzado y obligado a moverse en una silla de ruedas: la esclerosis múltiple.

Vicens había decidido enfrentarse a ella con otros afectados para buscar soluciones a esta enfermedad, que es la segunda causa de discapacidad sobrevenida en adultos jóvenes tras los accidentes de tráfico y afecta a 1 de cada 1.000 personas

La EM es una enfermedad degenerativa, crónica y autoinmune del sistema nervioso que afecta al cerebro y la médula espinal deteriorando la mielina de las neuronas, deteriorando progresivamente a las funciones principalmente motoras del organismo.

En aquellos años pocos hablaban de que la EM pudiera tener curación. Vicens sentía que no se estaba haciendo suficiente para encontrar soluciones y se puso en contacto con otros afectados, llamó a muchas puertas…. y nació la asociación GAEM.

Me impactó comprobar que ni los veinte años transcurridos desde que nos conocimos ni la EM habían mermado su fuerza de voluntad ni deslucido sus muchas inteligencias para enfocar la asociación GAEM en todas direcciones, como un ser orgánico, extendiendo sus ramificaciones por multitud de campos tanto de investigación biomédica como de aceleradora de empresas, relaciones institucionales, espectáculos benéficos de financiación… todas ellas integradas con una actitud entusiasta y profesional que auguraba muy buenos resultados.

Ayer volví a encontrarme con Vicens, presidente de la Fundación GAEM, rebosando voluntad, esperanza y sinceridad, desde su cuerpo enfermo y no pude menos que abrazarlo un buen rato.

Me habló del nivel internacionalmente reconocido de los proyectos de investigación relacionados con la curación de la EM. Comprobé que GAEM ha madurado: el entusiasmo y la profesionalidad son aún mayores y sigue transmitiendo la esperanza de sanar de sus primeros días.

Me habló, con la mirada de quien conoce la tenacidad requerida, de los proyectos de investigación que están en marcha gracias a GAEM. Algunos comienzan la fase de pruebas en humanos. ¡Esto significa que en pocos años podría haber un tratamiento efectivo!

Teniendo una ligera idea de lo que se exige para conseguir lanzar un nuevo medicamento, admiré la capacidad de Vicens y GAEM de estarlo consiguiendo con un nivel científico internacionalmente reconocido sin el apoyo de las grandes empresas farmacéuticas.

Este año, esta admirable Fundación GAEM nos brinda a todos la posibilidad de apoyar sus proyectos con la campaña Yo doy mis pasos que os invitamos a visitar.

Participar en Yo doy mis pasos nos aportará la alegría de dar mientras hacemos nuestra vida mas saludable: Un regalo de GAEM.