
Analicémoslo en detalle:
Paro de seguridad


Para asegurar que no hay nadie en la zona peligrosa cuando se activa la función de rearme, el mando del rearme principal debe estar situado fuera de la zona en una posición que ofrezca una visibilidad completa de la zona protegida. Los rearmes involuntarios y no autocontrolados han sido la causa de numerosos accidentes.

Cuando no es posible tener una visión completa de la zona protegida desde el mando de rearme, es preciso utilizar un rearme doble para impedir olvidar a alguien en la zona peligrosa. Debe accionarse primero un pulsador de rearme en el interior de la zona protegida, y, tras un tiempo determinado -el que se estime suficiente para salir de la zona peligrosa-, actuar el segundo pulsador de rearme desde el exterior de la zona peligrosa.

Cuando es imposible que una persona entre en el interior de una zona peligrosa a través de un resguardo, el circuito de seguridad formado por su enclavamiento puede ser rearmado de forma automática, sin necesidad de accionar ningún pulsador. Esto permite poner de nuevo en marcha la máquina, pues estamos seguros de que no puede haber personas en el interior de la zona peligrosa.